Cómo funciona un acompañamiento de crianza | Vibra·Mamá
Acompañamiento personalizado · 1 a 1 · Online

Cómo funciona un acompañamiento

Si nunca has hecho algo así, es normal imaginarte delante de alguien que apunta lo que haces mal. No es eso. Aquí tienes las respuestas, sin letra pequeña.

¿Qué pasa desde que reservo?

  1. Reservas y rellenas un cuestionario. En casa, a tu ritmo. Así no empezamos de cero.
  2. Si es una sesión Chispa, te escribo por WhatsApp y preparamos la sesión con audios.
  3. Si es un pack, te envío el test de temperamento de tu peque. Partimos de cómo es él o ella, no de un manual.
  4. Nos vemos por videollamada. Tú en tu sofá, con tu café. Si el peque aparece por detrás, no pasa nada.
  5. Te llevas pautas concretas para tu casa, por escrito en un email.
  6. Si es un pack, entre sesiones tienes un día de seguimiento por WhatsApp. Y si algo se te atasca antes, me escribes.

Lo que quizá te estás preguntando

¿Voy a tener que contarte todo?

No. Me cuentas lo que quieras y hasta donde quieras. Con una escena concreta de tu semana ya podemos trabajar.

¿Me vas a juzgar?

No. He gritado, he amenazado con cosas que no pensaba cumplir y he contado los minutos para que se durmiera. Lo que haces tiene una explicación, y la buscamos juntas.

Me da vergüenza lo que hago cuando pierdo los nervios.

A mí también me la dio. Gritar o dar un portazo es mucho más común de lo que nadie reconoce en la puerta del cole. Aquí se puede decir en voz alta.

¿Y si descubro que lo he hecho todo mal?

No lo has hecho todo mal. Has hecho lo que sabías con el cansancio que tenías. Los vínculos se reparan y no se dañan por un momento puntual o una temporada.

Ya he leído mucho sobre crianza. ¿Me va a servir?

Si sabes la teoría y no te sale, sí. No trabajamos más información: trabajamos tu calma y el temperamento concreto de tu peque.

Mi hijo es muy intenso. ¿Funciona con niños así?

Por eso los packs empiezan con el test de temperamento. Las pautas se adaptan a tu hijo, no al revés. Cada niño es distinto, por eso las herramientas deben ser adaptadas.

No tengo tiempo.

Las sesiones son online, de una hora, y las espaciamos según tu agenda.

Me cuesta gastar dinero en mí.

Es de las frases que más oigo. Tus hijos conviven a diario con cómo estás tú: esto no se queda en ti. Es una inversión para que tu hogar vuelva a la calma y, desde ahí, todo lo demás fluye mejor y se crea un vínculo duradero. Además, las pautas te las llevas de por vida y el trabajo interno que hacemos es para siempre. Una vez lo ves, no puedes dejar de verlo, y todo mejora cuando te haces consciente.

Mi pareja no cree en estas cosas.

No tiene que creer ni participar para que funcione. Si más adelante quiere sumarse, es bienvenida/o. La base empieza por uno; luego podemos hablar de cómo comunicarlo en el hogar. Pero créeme: cuando ve tu cambio y el cambio en el peque, acaba copiando tu método.

¿Vas a hacerme remover mi infancia?

Solo si aparece y tú quieres mirarla. Vamos a tu ritmo.

¿Esto es terapia?

No. Es asesoría de crianza y bienestar emocional, no un servicio sanitario. Si veo que necesitas otro tipo de ayuda, te lo diré. Podemos trabajar a nivel de linaje y a nivel espiritual, siempre que tú lo quieras. Las decisiones siempre las vas a tomar tú.

¿Y si no sé cuál elegir?

Escríbeme en el cuestionario y te contacto para hablarlo, o reserva la llamada de claridad gratuita. Te escucho 75 minutos y te digo con honestidad cuál te encaja, aunque sea el más pequeño.

¿Con qué edades trabajas?

Familias con peques de 0 a 10 años.

¿Cómo se paga?

Por Bizum o transferencia. Los precios llevan el IVA incluido.